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Cómo prevenir problemas de plagas en almacenes
Un almacén reúne mercadería en movimiento, embalajes, zonas de carga y áreas poco transitadas. Esas condiciones pueden favorecer la presencia de plagas si no se gestionan de forma preventiva.
Prevenir en un almacén no consiste en una única acción, sino en revisar de manera regular las áreas y prácticas que pueden generar riesgos. A continuación se describen los puntos que habitualmente conviene considerar.
Áreas del almacén que requieren atención
- Recepción de mercadería. Los productos y embalajes que ingresan pueden traer consigo actividad desde su origen o transporte.
- Zonas de almacenamiento. Las bases de estanterías, los espacios entre pallets y los productos con poca rotación ofrecen refugio y permanecen menos supervisados.
- Perímetros y accesos. Puertas, portones, andenes de carga y pasos de instalaciones son puntos de entrada frecuentes.
- Áreas de residuos. Su ubicación, contención y frecuencia de retiro influyen directamente en la atracción de plagas.
- Espacios técnicos y exteriores. Cuartos de máquinas, techos, canaletas y vegetación cercana pueden funcionar como zonas de refugio o de acceso.
Prácticas que ayudan a prevenir
- Inspeccionar la mercadería y los embalajes en la recepción, especialmente cuando provienen de almacenamiento prolongado.
- Mantener una separación entre la mercadería y las paredes que permita la limpieza y la inspección.
- Aplicar rotación de inventario para evitar productos que permanecen largos periodos sin movimiento.
- Retirar cartón, madera y embalajes en desuso, que suelen convertirse en refugio.
- Revisar y mantener el sellado de accesos, puertas y pasos de instalaciones.
- Gestionar los residuos con contenedores cerrados y una frecuencia de retiro definida según las condiciones de la instalación y su operación.
- Mantener limpios y despejados los perímetros exteriores.
El papel del monitoreo
Incluso con buenas prácticas, las condiciones de un almacén cambian: nuevos proveedores, distinta mercadería, obras o variaciones estacionales. El monitoreo periódico permite realizar un seguimiento de la actividad e identificar cambios en las áreas evaluadas. Los puntos de monitoreo se ubican en función de la distribución del almacén y de las áreas de mayor riesgo, y sus registros ayudan a valorar la evolución con el tiempo.
Cuándo conviene una evaluación
Una inspección técnica es útil cuando se detectan señales de actividad, cuando cambia el tipo de mercadería o el volumen de operación, cuando se incorporan nuevas áreas, o simplemente cuando la instalación no cuenta todavía con un programa estructurado de control y prevención. La evaluación permite conocer las condiciones reales del almacén y definir un programa acorde con su operación.
Puedes ampliar esta información en el artículo sobre condiciones que pueden favorecer la presencia de plagas, en la página de control de plagas en almacenes y en nuestras soluciones de control de roedores, manejo integrado de plagas y monitoreo y prevención.